*Ofensiva global contra las descargas*
Los países más poderosos del mundo están implementando medidas legales o
técnicas contra los internautas que comparten archivos
http://www.publico.es/ciencias/128774/ofensiva/frentes/p2p
*MIGUEL ÁNGEL CRIADO - Madrid - 23/06/2008 22:30*
Si se lanza un dardo con los ojos vendados contra un mapa del mundo
desarrollado colgado de la pared, lo más probable es que caiga en un país
donde compartir archivos usando programas o protocolos de intercambio (P2P)
como eMule, BitTorrent o Ares está siendo perseguido. En los países más
poderosos, bajar y subir música y películas está dejando de ser fácil, y
lugares como España se están convirtiendo en islas. Pero, ¿por cuánto
tiempo?
La aprobación, al norte de los Pirineos, de lo que en Francia ya llaman la Ley
Sarkozy contra el
P2Pes sólo el
último ejemplo de una guerra con muchos frentes. Según esa norma,
los internautas que compartan archivos perderán su conexión después de dos
avisos para que dejen de hacerlo. Por desgracia para los usuarios de estas
redes, el caso francés no es el único.
Si se descuenta a Rusia, en todas las naciones que forman parte del G8 -que
engloba a los ocho países más poderosos de la Tierra- intercambiar archivos
P2P es un delito o falta que puede acarrear diferentes sanciones. Y en los
que no lo es, está camino de serlo, mediante reformas legislativas o
acuerdos entre los colectivos de defensa de la propiedad intelectual y los
proveedores de acceso a Internet o ISP.
El abogado Javier de la Cueva, especializado en Derecho en Internet -y que
defiende al creador de varios programas de intercambio, Pablo Soto, de
una denuncia
multimillonariapor
parte de Promusicae- cree que la llegada del modelo francés a España
es
cuestión de tiempo. "Está pendiente la reforma de la ley de Propiedad
Intelectual, y la industria, junto a las entidades de gestión de derechos,
intentarán desarrollar algo parecido a lo de Francia".
Esta es una lista no exhaustiva de países donde el intercambio P2P se está
convirtiendo en una actividad peligrosa.
*Francia*
El Consejo de Ministros galo aprobó la semana pasada el proyecto de ley
Creación e Internet. Tras su paso por la Asamblea francesa, el próximo
otoño, podría entrar en vigor a comienzos de 2009. Desde ese momento, los
internautas que intercambien archivos usando el eMule o programa similares
serán rastreados por el Hadopi, un organismo creado para este menester.
Cuando detecte algún intercambio, se enviará un correo electrónico avisando
de que ha sido cazado. Si persiste en la idea de compartir, el Hadopi
mandará una carta certificada al titular de la línea. A la tercera, le
cortarán la conexión.
*EEUU*
En este país no existe la figura del derecho a la copia privada, así que, la
situación ya es de por sí complicada. La industria de Hollywood tiene un
sistema automático de rastreo. Cuando encuentra alguna carpeta compartida
(los programas como eMule las crean para colocar los archivos a compartir),
se descarga canciones y películas. De esta manera, como ocurre en las
películas en las que unos policías se hacen pasar por compradores de drogas,
pueden acusar al usuario de cometer un delito. Se envía entonces una carta
en la que se le exigen 150.000 dólares (unos 97.000 euros) con la amenaza de
un juicio. Desde 2003, se han producido 28.000 demandas. En estos días está
teniendo lugar un juicio que puede marcar el futuro del intercambio en ese
país. El juez del caso Jammie Thomas, una madre soltera a la que la RIAA -la
industria musical- ha demandado por compartir 24 canciones (a razón de 6.000
euros por cada una) ha abierto una consulta pública para decidir si la
simple tenencia de una carpeta de archivos compartidos puede hacerla
responsable de que los demás se bajen el material.
*Japón*
Francia no ha sido la primera en cortar la conexión. Desde el mes de abril,
los japoneses pueden verse privados de este servicio. En marzo pasado, los
cuatro principales proveedores de acceso nipones acordaron bloquear el
acceso a páginas que ofrecen elinks (para descargar archivos de eMule) y
obstaculizar el tráfico en las redes de intercambio, llegando a desconectar
a los que más compartan. Frente a la aproximación legal del modelo francés,
en Japón la industria optó por obligar a los ISP a imponer medidas
tecnológicas.
*Reino Unido*
El caso británico es un híbrido entre los modelos galo y nipón. En las islas
ya hay un proveedor, Virgin, que acordó con la BPI -las discográficas
inglesas- la desconexión de sus clientes que usaran el P2P. Además, el
Gobierno británico anunció hace unas semanas una nueva ley para 2009 basada
en la respuesta graduada ideada en Francia.
*España*
Hoy por hoy, compartir en España no es delito. Las escasas denuncias que ha
habido no han llegado a sustanciarse en un juicio; no han sido admitidas a
trámite. La razón principal es que en estos casos no había ánimo de lucro.
Aquí las demandas no han ido contra usuarios sino contra responsables de
páginas que ofrecían enlaces. Los movimientos de la industria y las
entidades de gestión son tres: presionar a los proveedores de acceso para
que controlen el tráfico en sus redes, ir por la vía civil contra
programadores que, como Pablo Soto, han creado algún programa y, por último,
arrancar este otoño del Gobierno la inclusión de un sistema similar al
francés en la nueva ley de Propiedad Intelectual.
Para el abogado Javier de la Cueva hay motivos para preocuparse porque se
está produciendo una perversión del derecho. Desde la Revolución Francesa,
las leyes se hacían pensando en el interés general, recogiendo lo que piensa
la sociedad. "Ahora estamos viendo como se legisla en función de los
intereses de una minoría elitista", dice.
*Tácticas para proteger el intercambio*
*eMule. Pasar desapecibido*
Los proveedores de acceso rastrean el tráfico que pasa por sus redes. Tal y
como está configurada Internet, todo archivo, dato, correo o página web debe
ir encabezado con el tipo de protocolo o programa que usa. Esto hace que el
ISP pueda bloquear o ralentizar el intercambio P2P. Los programadores de
eMule implantaron recientemente un sistema de ofuscación de protocolo para
enmascarar el intercambio.
*BitTorrent. Proteger el contenido*
La mayoría de los programas basados en el protocolo BitTorrent, como Azureus
o uTorrent , permiten ahora cifrar los archivos para que los fisgones no
vean su contenido. En una prueba reciente, los paquetes cifrados con un
sistema de encriptación llamado RC4 burlaban en un 98% de los casos los
sistemas de detección instalados por algunos proveedores de Internet.
*The pirate bay. Redes virtuales seguras*
La semana pasada, el Parlamento sueco aprobaba una nueva ley que permitirá
rastrear las llamadas telefónicas, el correo electrónico y la navegación por
la Red. Aunque la norma está pensada para mejorar la lucha contra el
terrorismo, algunos sitios suecos de intercambio de archivos han preferido
tomar sus precauciones. The Pirate Bay es la página más conocida en la que
se pueden encontrar enlaces a archivos BitTorrent. Pendiente de un juicio
abierto a instancias de la RIAA estadounidense, sus creadores han decidido
instalar esta misma semana el sistema de encriptación SSL, uno de los más
seguros que hay. También planean ofrecer redes privadas virtuales (VPN), que
ya disfrutan sus usuarios suecos, a los de otros países.
*Alliance. Una red sólo de amigos*
El mes pasado, un grupo de informáticos desarrolló un programa que, sin
necesidad de muchos conocimientos, permite crear una red de intercambio de
archivos. Llamado Alliance , además de cifrar todo el contenido, el creador
decide quien puede entrar a participar en el sistema.
*Google. Saber quien filtra*
En los últimos meses han aparecido varios programas que, como Glasnot ,
permiten detectar si el proveedor de acceso está obstaculizando o frenando
la velocidad cuando se usa un programa P2P. El buscador Google también se ha
apuntado y está preparando una herramienta que facilitará controlar si la
conexión de banda ancha del usuario está siendo frenada.
*Sarkozy, a la caza del P2P*
El Gobierno francés aprobó hoy una ley que permite cortar el acceso a
Internet a los usuarios que descarguen archivos
http://www.publico.es/127355/sarkozy/caza/p2p
*PÚBLICO.ES/AGENCIAS - 18/06/2008 16:24*
El Gobierno francés presentó hoy un proyecto de ley de protección de la
creación en Internet que prevé la suspensión de la conexión a la red de los
abonados que se descarguen archivos ilegalmente. La medida será adoptada
tras dos advertencias previas al abonado y a instancias de una autoridad
independiente que será creada a tal efecto, precisó el Ejecutivo.
La suspensión del abono podrá tener una duración de entre tres meses y un
año y puede ser modificada si el internauta acepta el pago de una multa. "El
proyecto de ley responde a una situación de urgencia, la economía del sector
cultural y la renovación de la creación están amenazadas por el robo
sistemático de obras en las redes digitales", indicó el Ejecutivo.
Además, recoge las propuestas elaboradas por una comisión que integró a
organismos representativos del sector musical, el cine y las empresas de
acceso a Internet. El presidente Nicolas Sarkozy afirmó durante el Consejo
de Ministros que "Internet no puede ser una zona de no derecho", según
relató el portavoz del Ejecutivo, Luc Chatel.
La ministra de Cultura, Christine Albanel, consideró el proyecto
"equilibrado" y señaló que viene acompañado de "un aumento de la oferta
legal" para comprar archivos en Internet.
Muchas han sido las voces críticas sobre esta nueva ley, entre ellas, las de
los socialistas franceses, que firmaron en *Libération *un manifiesto contra
'la caza del internauta'.
*ENTREVISTA A PABLO SOTO*
*"Las discográficas destruyen todo lo que no pueden controlar"*
Creador de sistemas P2P como Blubster y Omemo. Promusicae le reclama 13
millones de euros por competencia desleal e incitación a la violación de la
propiedad intelectual.
http://www.publico.es/ciencias/tecnologia/123244/las/discograficas/destruyen/controlar
*BLANCA SALVATIERRA - Madrid - 05/06/2008 21:13*
Pablo Soto (Madrid, 1979) desarrolló en el año 2000 el programa
Blubsterque,
con el cierre del mítico Napster, logró convertirse en el programa
español de intercambio más descargado de la historia. Ahora se encuentra
perfeccionando Omemo , un sistema que pretende crear
un disco duro gigante con los ordenadores de los usuarios que estén
dispuestos a compartirlo por Internet. Trabajador incansable, el miércoles
por la tarde tuvo que frenar su actividad. Una demanda de Promusicae y las
cuatro mayores discográficas del
mundo,
en la que le reclaman 13 millones de euros fue la razón, aunque Soto tiene
muy claro que no pueden hacer nada contra él.
*¿Cual fue su reacción al recibir la demanda?*
Después de ocho años, cuando ellos mismos han defendido que el problema no
es la herramienta sino en el uso que se hace de ella, nos hemos quedado muy
sorprendidos. La demanda está cogida con pinzas y no pueden ganar de ninguna
manera. Pero lo cierto es que, al recibirlam te asustas. Lo primero que hice
fue irme a la página en la que aparece lo que reclaman. Cuando vi los 13
millones de euros no me lo podía creer.
*¿Por qué esa cantidad?*
Su planteamiento es el siguiente: el programa se lo han descargado alrededor
de 20 millones de usuarios. Ellos calculan que cada uno se habrá bajado al
menos una canción de la que ellos tienen los derechos. Como valoran cada
canción en un dólar, el resultado de la multiplicación es de 20 millones de
dólares y el resultado final de 13 millones de euros. Y eso lo afirman sin
demostrar nada.
*Siempre ha asegurado que la industria no podía hacer nada contra su
empresa. ¿Puede hacer algo ahora?*
No. En Manolito P2P explotamos tecnología, distribuimos software y obtenemos
ingresos. Hacemos investigación y después la explotamos. No es ilegítimo y
ni ilegal, porque la tecnología en sí misma no admite etiquetas, y no creo
que haya ningún juez que lo diga. Ante un atropello, nadie denuncia al
fabricante del coche. Y no se puede esgrimir como un argumento que el
fabricante ha ganado mucho dinero con la venta de lo que hace. Lo mismo
ocurre en nuestro caso.
*¿Cree que quieren esgrimir esta demanda como medida ejemplarizante?*
Sí, es una decisión que va en contra de la innovación, para que al próximo
que se le ocurra desarrollar un programa de este tipo se lo piense dos
veces. Promusicae quiere que se asocie esta tecnología con productos
ilegales.
*¿Por qué van contra usted?*
Las compañías discográficas basan su lucha en una estrategia de asimilación,
de repetir una y otra vez los mismos argumentos para acabar con lo que se
mueve en el mundo de la música sin su control. Las cuatro demandantes
(Warner, Universal, EMI y Sony BMG) tienen el control del 85% de la música
que se produce por los canales tradicionales. Las discográficas destruyen
todo lo que no pueden controlar. Muchos músicos que hacen creaciones con
licencias copyleft [de libre distribución] necesitan canales como el
nuestro. No tienen acceso a los canales convencionales porque están
monopolizados por empresas como éstas.
*Sus abogados estiman que el proceso será largo...*
El momento duro es ahora. Yo tengo la suerte de trabajar con los abogados
Javier de la Cueva, David Bravo y un grupo de gente muy motivada. Vamos a
salir adelante. Seguro. Esta gente me puso un detective privado que se
presentó en nuestra oficina diciendo que quería contratar publicidad para
nuestro programa. Llevaba un micrófono y una cámara oculta. Fue surrealista.
Lo que intentaba es que yo dijera o hiciera algo que pudiera ser utilizado
en la demanda. En un comunicado que ellos han enviado se dice que yo hago
operaciones a partir de 10.000 dólares. Posiblemente eso fue lo que le dije
al detective para quitármelo de encima. Es de risa, son técnicas que dicen
muy poco en su favor.
*Hace más de ocho años que desarrolla programas P2P. ¿Por qué cree que le
demandan ahora?*
Están agotando vías. El camino de denunciar a las páginas con enlaces a
contenidos P2P se les está acabando. Bruselas ya ha dejado claro que las
compañías no están obligadas a facilitar los datos de los usuarios que
descargan y el siguiente paso es ir contra los programas. Aunque ellos
ganaran este juicio, no les va a salir rentable. Imagino que tendrán un
presupuesto de abogados de más de un millón de euros, pero de mí no van a
obtener los 13 millones que piden. Somos una empresa con ocho trabajadores y
sobrevivimos, no somos una multinacional. El objetivo es otro: iniciar una
campaña de acoso y derribo y generar un ambiente de miedo.
*No sin mi eMule*
La idea de Francia de multar a quien descargue tiene truco: los ciudadanos
siguen pagando el canon para compensar por una copia de obras que, ahora, no
podrán hacer
http://www.publico.es/128830/emule
*PATRICIA FERNÁNDEZ DE LIS - 23/06/2008 22:28*
"Los autores y productores no obtienen remuneración alguna" de las descargas
"salvajes" en Internet, donde el "consumo es gratuito". Para decir algo así
hace falta tener mucho rostro o haber sido presidente de la FNAC. Dennis
Olivennes es lo segundo, pero no parece importarle presumir de lo primero,
porque para compartir obras por Internet es necesario pagar un ordenador,
una conexión, una grabadora y CD que están gravados por un canon. En el caso
de España, ese "consumo gratuito" ha reportado a la SGAE 20,9 millones de
euros en 2006.
Es hora de que las gestoras de derechos dejen de engañar a la opinión
pública: si quieren compensar a los autores por el dinero que dejan de
ingresar cuando copiamos sus obras, deben dejarnos compartirlas. En EEUU, la
descarga es ilegal porque no existe canon. En Europa pagamos una tasa, pero
tenemos la libertad para copiar. Sarkozy ha decidido que quiere los dos
sistemas e ignoro la razón por la que los franceses no se han echado a la
calle a quemar discos de Carla Bruni, ya que van a pagar una compensación a
alguien que no necesita ser compensado. Algo así como si una tienda cobrara
a sus clientes por si les entran ganas de robar un visón. Lo que Francia
quiere no es sólo cobrar a los presuntos ladrones sino también retirar los
visones.
El canon es injusto e indiscriminado. El Gobierno ha sufrido un gran
desgaste aprobándolo. Pero si ahora quiere ir a por las redes de intercambio
debe saber que se arriesga a una revolución callejera. Estamos pagando el
canon y, con él, el derecho a compartir. Hará falta mucho más que una ley
auspiciada por el dueño de una tienda con intereses de que no quiebre para
convencernos de que apaguemos el eMule.